La joven caminaba a ciegas, quizás en círculos, inmersa en una espesa neblina que apenas si la dejaba ver más allá de sus narices, guiada únicamente por los murmullos lejanos de voces que le resultaron incomprensibles.
Sentía miedo, un aprensivo presentimiento se instaló en su corazón al verse sola en ese inhóspito lugar, apresuró el paso, deseaba salir cuanto de antes de ahí, algo estaba mal, todos sus sentidos se lo gritaban, podía sentir la presencia maligna que la acechaba, por más que avanzaba, la espesura blanca no parecía tener fin, a punto estuvo de caer vencida cuando una inesperada figura le cerró el paso, instintivamente frenó y al hacerlo la niebla fue disipada, dejando al descubierto la silueta de alguien por demás conocido por ella.
Suspiró aliviada, la angustia en su pecho desapareció como por arte de magia al verlo, David aguardó inmóvil en su sitio, mirándole inexpresivo, preocupada, Sophie intentó acercársele, a penas sus dedos hicieron contacto con su rostro su figura se disolvió en el viento, atemorizada, escuchó como los murmullos de antes se volvían más claros, tornándose en una lúgubre tonadita.
- Tic tac, tic tac, el reloj corriendo está, tic tac, tic tac, el tiempo va a acabar – Sophie giró su cabeza en todas direcciones, tratando de encontrar al responsable de ese interminable y fatídico verso, de pronto, un ser exactamente igual a ella apareció ante sus ojos, sorprendida, trató de asimilar su imagen, la otra le sonrió con malicia – ¿qué es lo que harás Sophie? – pronunció de pronto su copia, despertando un inmenso sentimiento de miedo en su corazón – tú tiempo está por terminar…
Asustada del significado, Sophie retrocedió sobre sus pasos, la chica soltó una siniestra carcajada que le heló la sangre, escapó desesperada, corrió lo más rápido de lo que sus piernas eran capaces, pero el melódico estribillo estremeció con mayor fuerza su interior.
- ¡No podrás escapar, la cuenta regresiva ya está en marcha…! – fue lo último que escuchó, antes de que una deslumbrante luz blanca la cegará.
- ¡NO! – gritó sobresaltada, sentándose de golpe, sintiendo retumbar en sus oídos los fuertes latidos de su asustado corazón junto a las proféticas palabras de su otro yo.
Y me lo vas a dejar hasta ahí?? nonono me lo terminas mujer xD
ResponderSuprimirlo siento... es q era solo una idea XD no lo he continuado :(
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